El Aissami entregara «en bandeja de plata» el control a Irán de la refinería Amuay

Sin embargo, agregó Ortega, la operación para reactivar el complejo de Amuay para producir gasolina será extremadamente complicado y requerirá «muchos millones de dólares».

«El primer problema es que toda la refinería está construida con tecnología norteamericana», detalló Ortega.

Adicionalmente, para poner a funcionar el complejo es necesario tres componentes claves: agua en cantidades industriales, plantas de generación eléctrica dedicada, y personal altamente especializado. «Y en Paraguaná no hay ni agua ni electricidad suficiente para una refinería», acotó Ortega, que es nativo de esa zona.

«Una refinería no se puede reparar con parchos», advirtió el experto petrolero José Toro Hardy, en un mensaje en su cuenta de Twitter, @josetorohardy.

El experto dijo que estuvo presente en la reinauguración del Complejo de Refinación Cardón (PARC), en 1996, que terminó integrando las refinerías de Cardón y Amuay en un solo gran complejo que para 1997 procesaba cerca de un millón de barriles de crudo para producir gasolina y productos.

«Su diseño era único y su tecnología la más avanzada. Dudo que funcione con parches iraníes. Nada hay más complejo que su planta de craqueo catalítico», puntualizó.

El Consorcio mixto Khatam El-Anbiya es considerado como el brazo económico de la Guardia Revolucionaria Iraní. Controla más de 800 empresas registradas dentro y fuera de Irán, y tiene una fuerza de trabajo de 25 mil ingenieros y personal administrativo.