¿Te duele el estomago? Puedes estar infectado del Covid-19

En China, muchos de los pacientes que asistieron a los hospitales presentaban diarrea, pérdida de apetito y vómitos. No necesariamente síntomas respiratorios

Aunque está bien establecido que la mayoría de los pacientes que sufren la enfermedad Covid-19 tienen fiebre asociada a problemas respiratorios (como tos seca y disnea), así como dolor en el cuerpo o cansancio, no se puede descartar la presencia de otros síntomas extrapulmonares para sospechar que alguien pueda presentar una infección por el nuevo coronavirus.


Expertos de salud de China publicaron un estudio en American Journal of Gastroenterology que confirma que los síntomas digestivos son muy comunes. Incluso, más de lo que hasta ahora se había descrito.

 “En particular, nuestras observaciones iniciales con COVID-19 indican que muchos de los pacientes se presentan inicialmente con diarrea, pérdida de apetito y vómitos, no necesariamente con síntomas respiratorios”, señalan en las conclusiones de la investigación que se realizó en 3 hospitales en la provincia de Hubei, la provincia china en la que emergió el nuevo coronavirus.

Los científicos evaluaron a 204 enfermos atendidos en las referidas instituciones de salud. Casi la mitad de ellos (99 pacientes) presentaron anormalidades del sistema digestivo antes de ser diagnosticados con el inédito padecimiento.

Los pacientes -que fueron evaluados en tres hospitales del 18 de enero al 28 de febrero- todos fueron confirmados como casos positivos de coronavirus.

La edad promedio de los infectados evaluados para este estudio fue de 54,9 años y la mayoría fueron hombres.

 

Malestares digestivos, la causa de visita al hospital

 

Lo revelador de este estudio es que precisa que los síntomas digestivos fueron los que llevaron a dichos pacientes al hospital y no alguna manifestación respiratoria o fiebre.

Las molestias digestivas más reportadas por los pacientes evaluados fueron: Anorexia o falta de apetito (83,8% de los casos), diarrea (29% de los casos), vómitos (0.8% de los casos) y dolor abdominal (0.4% de los casos). Precisan los autores que, a medida que aumentó la gravedad de la enfermedad, los síntomas digestivos se hicieron más pronunciados.

A los especialistas que dirigieron el estudio les preocupa que los pacientes con síntomas digestivos pasan un mayor tiempo desde el inicio hasta el ingreso y su pronóstico es peor que pacientes sin síntomas digestivos. 

Es por esta razón que hacen la recomendación de que se reconozca en la práctica hospitalaria que los síntomas del aparato digestivo, como la diarrea, pueden ser una característica de presentación de COVID-19.

Creen que es necesario que se levante el índice de sospecha sobre un probable caso de coronavirus en las personas que manifiestan este tipo de síntomas, en lugar de esperar a que surjan síntomas respiratorios para sospechar que alguien puede haber sido infectado.

“Los clínicos deben elevar su índice de sospecha cuando pacientes en riesgo, como los expuestos a Covid-19, presentan fiebre y problemas digestivos, incluso en ausencia de síntomas respiratorios. Este conocimiento puede ayudar con la identificación temprana de Covid-19, tiempo de tratamiento más rápido, cuarentena temprana y menor

exposición a espectadores”, remarcan. 

Sin embargo, advierten, se necesita una muestra más grande para confirmar estos hallazgos a escala mundial. 

 

Otros síntomas inadvertidos

 

Con el paso de los días y la multiplicación de casos del virus en el mundo, se han conocido otros síntomas de manifestación de la enfermedad distintos a los característicos.

Un prestigioso virólogo alemán que ha estado realizando investigación de campo reportó lo que encontró tras conversar con cientos de personas contagiadas en una investigación de campo que adelanta.

Se trata de Hendrik Streeck, director del Instituto de Virología en el Hospital Universitario de Bonn. En la entrevista, publicada en el medio local Frankfurter Allgemeine, comentó sobre otros síntomas hasta ahora no considerados como típicos de la manifestación del virus, pero que encontró en las personas que visitó en sus casas. 

“Casi todas las personas infectadas que entrevistamos, y esto se aplica a unos dos tercios, describieron una pérdida de olfato y sabor que duró varios días. Llegó tan lejos que una madre no podía oler el pañal con heces de su hijo. Otros ya no podían oler su champú, y la comida comenzó a tener un sabor suave. Todavía no podemos decir exactamente cuándo aparecerán estos síntomas, pero creemos un poco más tarde en la infección” relató.

Consultado sobre estas presentaciones atípicas del nuevo coronavirus, Félix J.Tapia, biólogo celular e inmunólogo venezolano del Instituto de Biomedicina de la Universidad Central de Venezuela, declaró:  “Lo de la diarrea sí se ha dicho, en los informes de la Organización Mundial de la Salud aparecen las diarreas en un porcentaje pequeño, como el 30%”. 

En efecto, en su sitio web oficial, la Organización Mundial de la Salud precisa que la fiebre, cansancio y tos seca son los síntomas más comunes de la Covid-19. También hace mención a las diarreas como uno de los síntomas que pueden presentarse en estos casos, aunque no los califica como los habituales.

“Algunos pacientes pueden presentar dolores, congestión nasal, rinorrea, dolor de garganta o diarrea. Estos síntomas suelen ser leves y aparecen de forma gradual. Algunas personas se infectan pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal”, se lee en la información publicada en el portal web de la OMS. 

El investigador venezolano, pionero en el país en el área de respuesta inmunitaria local, explicó a qué se puede deber que el virus altere los sentidos del olfato y del gusto. 

“Las células que invade este virus son las del sistema respiratorio ¿Y qué es el sistema respiratorio? Es mucosa, parte del sistema inmunitario de la periferia, que comprende la piel y las mucosas, que tienen funciones distintas, pero están constituidas por las mismas células. Tú necesitas que tus epitelios estén regulados, es decir, suprimidos inmunologicamente, para que no respondan a las cosas que respiramos o comemos. Por lo tanto, por eso tienen menos células y la mayoría de ellas no inducen una respuesta inmunovigorosa. Unas de esas células son las dendríticas. Pero cuando el virus ataca al epitelio, obviamente ataca a todas las células del epitelio, todas las que tienen que ver con el proceso fisiológico de la tolerancia y aquellas especializadas e involucradas en la respiración y el sentido del gusto. Entre ellas están las que permiten que puedas oler o  las que están en la boca, que tienen que ver con el sentido del gusto. Me imagino que deben generarse más investigaciones sobre estos posibles daños”, amplió Tapia. 

El experto advierte que en nuevas investigaciones o estudios se profundizará y precisará en lo que tiene que ver con la clínica o manifestación del nuevo coronavirus que, hasta la fecha de publicación de este artículo (23 de marzo de 2020), había infectado a 354.677 personas en todo el mundo y causado la muerte de otras 15.436,de acuerdo con el conteo que lleva la Universidad de Medicina Johns Hopkins.