Estado de salud de Trump es preocupante: «No estamos en camino hacia la recuperación»

Los signos vitales del presidente de Estados Unidos (EE. UU.), Donald Trump, en las últimas 24 horas han sido muy preocupantes y las próximas 48 horas serán críticas en lo que se refiere a su cuidado, aseguró este sábado, 3 de octubre, una fuente anónima y familiarizada con la salud del mandatario, quien dio positivo en COVID-19.


La fuente anónima, cuya versión fue dada a conocer a los reporteros que cubren la Casa Blanca, ofrece un panorama más cauto que el del parte del médico personal del mandatario, Sean Conley, quien aseguró hoy en rueda de prensa que Trump está evolucionando «muy bien», no tiene fiebre y no necesita oxígeno, pero se negó a dar detalles sobre la evolución ayer 2 de octubre.

El comentario dado a conocer a los periodistas acreditados en la Casa Blanca añade que es necesario esperar para saber cómo evolucionará la enfermedad del presidente. «No estamos aún en un camino claro hacia la recuperación», agregó la fuente.

Conley dijo en rueda de prensa que los primeros momentos del COVID-19 son críticos para saber si la enfermedad será agresiva o no y seguirán vigilando la evolución del mandatario desde el hospital militar a las afueras de Washington en el que está ingresado Trump desde el 2 de octubre.

Agregó que Trump tuvo fiebre, pero este sábado ha mostrado mejoría en sus síntomas y ya no tiene una temperatura anormal ni dificultades respiratorias. El médico presidencial se limitó a apuntar a que este sábado el presidente no lo ha requerido oxígeno, ni tampoco desde que llegó al hospital.

Según fuentes consultadas por el diario The New York Times, el presidente mostró dificultad para respirar el viernes y sus niveles de oxígeno en sangre cayeron, por lo que le fue suministrado oxígeno en la Casa Blanca y se decidió que debía ser trasladado al hospital militar Walter Reed, a las afueras de Washington.